Decisiones que construyen rendimiento: claves para trigo y maíz tardío
Con una gran convocatoria en el INTA Reconquista, técnicos, productores y referentes del sector analizaron los desafíos agronómicos para el trigo y el maíz tardío. El encuentro combinó actualización sobre plagas y rotaciones con una demostración a campo enfocada en la física de suelos.
Bajo el lema "Decisiones que construyen rendimiento", en la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Reconquista del INTA se realizó una nueva jornada técnica dedicada a los cultivos de invierno y verano. El evento, organizado de manera articulada junto a CREA Región Norte de Santa Fe, la Unión Agrícola de Avellaneda (UAA), FONTAGRO y el INTA, reunió a productores y asesores en un espacio de intercambio y actualización profesional.
Del monitoreo a la vigilancia sanitaria en maíz
El primer bloque temático puso el foco en uno de los temas que mayor atención demanda en el norte santafesino: la dinámica de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) y el complejo de patógenos asociados al achaparramiento.
Desde el laboratorio de entomología y biotecnología, las especialistas Roxana Roeschlin y Melina Almada, del INTA Reconquista, presentaron los resultados de un seguimiento territorial continuo iniciado en enero de 2025. Mediante el uso de trampas amarillas y sitios centinelas en el área de influencia de la experimental, el equipo analizó no solo la abundancia del insecto vector, sino también la presencia simultánea de Spiroplasma kunkelii y virus del rayado (MRFV).
A continuación, Diego Szwarc, del INTA Montecarlo, desarrolló los nuevos escenarios y decisiones frente al cogollero y la chicharrita. Posteriormente, Gonzalo Scarpin y Robertino Muchut, del INTA Reconquista, abordaron estrategias de manejo agronómico por ambientes para maíz tardío y trigo. El cierre del bloque de exposiciones estuvo a cargo de Luciano Mieres, quien recapituló las enseñanzas de 20 años de rotaciones y labranzas, poniendo en evidencia la estabilidad productiva que otorgan los sistemas diversificados a largo plazo.
La jornada contó con el apoyo del proyecto FONTAGRO, Maíz Resiliente: Innovación y Manejo Sostenible del Achaparramiento, una iniciativa de cooperación internacional en la que participan el INTA y AGROSAVIA de Colombia, orientada a promover la innovación y la sostenibilidad frente a esta problemática fitosanitaria. Asimismo, en el marco de las actividades previstas por dicho proyecto, se invitó a los asistentes a participar de una encuesta territorial digital destinada a relevar información agronómica y socio-organizacional vinculada al cultivo de maíz.
A campo: el perfil cultural y la salud de los suelos
Robertino Muchut, del INTA Reconquista guio la recorrida por la Red de Cultivares de Trigo y los ensayos de fertilización, permitiendo a los técnicos evaluar el comportamiento de los materiales en las condiciones de la región.
Luego. Emanuel Gabioud, del INTA Paraná, profundizó en la importancia realizar diagnóstico de la estructura del suelo en siembra directa con técnicas como el perfil cultural. El investigador remarcó que, ante escenarios climáticos marcados por la alternancia de excesos y déficits hídricos, una correcta estructuración del suelo —potenciada por el uso de gramíneas y cultivos de cobertura que mantienen raíces vivas en gran cantidad— resulta vital. Estas prácticas no solo mejoran la porosidad y sino también la exploración radical de cultivos de renta. El aporte de enmiendas orgánicas y carbono al sistema productivo se integra dentro de los marcos de economía circular y son fundamentales en ambientes como los del norte de Santa Fe
Reviví la jornada completa: Jornada - Trigo y maíz tardío.

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