“La edición génica ofrece la posibilidad de reducir los tiempos y costos del mejoramiento en animales y plantas mediante la modificación de sus genomas de manera precisa y accesible a los programas de mejoramiento genético de la región”, destacó Sergio Feingold. Para caracteres que dependen de un solo gen, combinar la edición con la selección genómica puede llegar al resultado deseado hasta cuatro veces más rápido. La región también es pionera en regulación:
Argentina: fue la primera en adoptar criterios propios, con la Resolución 173/15.
Chile (2017) y Brasil (2018): adoptaron criterios similares.
Uruguay, Paraguay y Colombia: avanzan en la misma dirección.










