En su primera fase, el proyecto comparó cuatro herramientas de cálculo de emisiones: Cool Farm Tool, EX-ACT de la FAO, la herramienta del INTA y la herramienta CATIE-GEI. Eligió una que usa factores de emisión nacionales o regionales (Nivel 2 del IPCC), más precisos para la realidad centroamericana. Con ella analizó una línea base de unas 400 fincas de doble propósito, clasificadas según su grado de intensificación: uso de bancos forrajeros, pasturas mejoradas, carga animal y producción por vaca. La fermentación entérica resultó la principal fuente de emisiones; en Esparza, Costa Rica, explica el 81% del total.
Los resultados muestran una tendencia clara: a mayor intensificación, menos emisiones por kilo de leche.
- En Costa Rica, las fincas de alta intensificación emiten 1,5 kg de CO₂ equivalente por kilo de leche, frente a 2,91 en las de baja.
- En Nicaragua, emiten 4,3 frente a 7,4.
Además, el 88% de los productores no realiza ninguna práctica de gestión del estiércol, lo que abre una oportunidad para aprovecharlo en biogás o biofertilizantes. El proyecto también levantó un monitoreo socioeconómico para relacionar las emisiones con la rentabilidad de las fincas.
📄 Presentación del proyecto, Taller 2017 📄 Informe técnico final 🔗 Ficha del proyecto










