En relación a una parte del proyecto: “Papas nativas resilientes”, está destinado a buscar estrategias para lograr cultivos de papa más sostenibles y ayudar a las comunidades a enfrentar el cambio climático.
Este avance específico busca entender cómo es el agua que usa la comunidad de Marka Corpa para beber y regar sus cultivos. La idea es tener información clara y compartida para cuidar el agua, usarla mejor y fortalecer la producción de papas nativas.
¿Cómo se hizo el trabajo?
El trabajo comenzó con reuniones con las autoridades de la comunidad del Ayllu Corpa, entre ellas los encargados del riego y del agua potable. Ellos explicaron cómo se organiza la repartición del agua y acompañaron al equipo a reconocer las fuentes.
Luego, el equipo de la Unidad de Ecología Acuática del Instituto de Ecología de la UMSA realizó dos viajes de campo (en época seca y en la transición de seca a húmeda). Recorrieron la zona alta, media y baja de la cuenca, registraron la ubicación de cada fuente con GPS y tomaron fotografías de cada lugar. Con imágenes satelitales y mapas se dibujó el límite de la cuenca. Además, se usaron mapas dibujados por las propias autoridades de riego, de agua potable y por docentes de la Unidad Académica “Avelino Siñani-Corpa” para confirmar lo observado.
¿Qué se encontró?
La microcuenca del arroyo Corpuma fue delimitada usando mapas digitales. Nace a más de 4.500 metros sobre el nivel del mar y baja hasta un gran humedal junto al río Desaguadero, a 3.825 metros. En su camino se le unen otros arroyos como Collpa Jahuira, Jacha Phusso, Totorani, Umomo y Tila Tila (Milluni). Esta cuenca abarca los cuatro ayllus: Llallagua, Pampa, Taypi y Corpuma, que recibe agua de nacientes superficiales y subterráneas en el suelo.
Se visitaron y registraron 35 sitios: arroyos, estanques, ojos de agua, pozas y tomas de agua para consumo y para riego. Todos quedaron en una base de datos con ubicación geográfica y un banco de fotografías. Los pequeños ojos de agua de las partes bajas, con o sin tanque, son muy importantes para las familias, ya que en época de sequía ellas consumen estas fuentes de agua.
En las partes más altas de las microcuencas se tienen las tomas de agua para consumo. En el tramo medio del arroyo Corpuma, donde tiene su mejor caudal (25,6 litros por segundo), el agua se divide: para el riego en varios tramos. Ambas llegan a tanques desde donde se reparten a las familias y zonas según cronogramas acordados. Desde el punto de vista técnico, es un sistema muy eficiente, porque casi no se desperdicia agua; sin embargo, desde el punto de vista ecológico se pierde la continuidad del arroyo Corpuma, que en las épocas de sequía no llega hasta las partes bajas de la microcuenca.
El trabajo se hizo en la época seca y la transición seca-húmeda, cuando el agua escasea más. En esos días, el agua del arroyo no llegaba a cruzar la carretera, y los sitios más abajo no tenían agua corriente. Esto limita la vida en el arroyo y muestra lo importante que es cuidar cada gota. Falta confirmar cómo se ven estos lugares en la época de lluvias. Esto resalta la importancia de otras fuentes de agua, como las vertientes en la parte baja de la microcuenca.
¿Qué sigue?
En marzo del siguiente año se realizará una nueva salida de campo para completar la información sobre las fuentes de agua y coordinar con las autoridades de todos los ayllus. También se incorporará al mapa el territorio titulado de la Marka Corpa, para lo cual se solicitó información al INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria). Los resultados de calidad del agua se mostrarán en mapas para capacitar a monitores locales, de modo que la propia comunidad pueda dar seguimiento a sus aguas. Además, como la cuenca no cuenta con una estación meteorológica propia, se buscará impulsar su instalación para que la comunidad registre sus datos de lluvia.
Con estos avances, la Marka Corpa contará con información propia para decidir cómo cuidar y repartir su agua, fortaleciendo la seguridad hídrica y el cultivo de las papas nativas frente al cambio climático.






