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En el Altiplano boliviano y los Andes peruanos, la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas y campesinas es altamente vulnerable a la variabilidad climática extrema. Las papas nativas son esenciales para la dieta local y poseen una valiosa resiliencia fenotípica; sin embargo, enfrentan el riesgo de erosión genética por el desplazamiento del mercado. Este proyecto propone incrementar el rendimiento agrícola y salvaguardar la agrobiodiversidad mediante la revalorización de saberes ancestrales y la integración de herramientas genómicas. A través del trabajo coordinado entre la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), la iniciativa caracteriza y selecciona ecotipos de papa tolerantes a sequías y heladas. Los componentes técnicos incluyen el mejoramiento genético asistido por marcadores moleculares, la evaluación hidrológica y edáfica, y la validación de prácticas agrícolas sostenibles en parcelas demostrativas. Mediante la articulación con el sector gastronómico y la transferencia tecnológica, el proyecto promueve nuevas oportunidades comerciales y consolida sistemas productivos resilientes.
La innovación radica en el mejoramiento genético acelerado de variedades nativas mediante secuenciación masiva y marcadores moleculares genómicos. Este avance científico se integra con prácticas ancestrales (labranza cero, cultivo en terrazas) y tecnologías de agricultura de precisión, como el monitoreo de parcelas experimentales con vehículos aéreos no tripulados.
El proyecto ha logrado registrar y distribuir a asociaciones agrícolas dos nuevas variedades de papa tolerantes al frío ("Miren" y "Violeta"). Como metas proyectadas, la iniciativa espera secuenciar el genoma de genotipos adicionales, desarrollar marcadores moleculares para ecotipos tolerantes a la variabilidad climática y establecer una base de datos hidrológica, edáfica y fitosanitaria. Asimismo, se creará un catálogo participativo de variedades nativas y se consolidarán redes de actores comunitarios para transferir estas innovaciones. Además, se llevarán a cabo capacitaciones y talleres de intercambio de conocimientos con agricultores locales relacionados a buenas prácticas de cultivo, monitoreo con drones y manejo de suelos y aguas, con la finalidad de promover prácticas sostenibles y resilientes. Como parte del proceso, se elaborarán manuales y material de capacitación que integrarán saberes ancestrales con conocimiento científico.
Los beneficiarios directos del proyecto son los pobladores de la comunidad Marca Corpa del Altiplano norte de Bolivia en el departamento de La Paz con aproximadamente 348 familias, según el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2012, las cuatro comunidades cuentan con 1.653 personas, de las cuales 853 son mujeres y 800 son hombres. En el Perú, las comunidades de las Zona de Agrobiodiversidad de Parihuanca, Junín, los beneficiarios potenciales son 290 agricultores. Tanto en Bolivia como en Perú se espera beneficiar indirectamente a más de 1000 agricultores.
Este proyecto contribuye activamente al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, promoviendo un desarrollo regional más equitativo, resiliente y sostenible.




Maria Cristina Ruiz Sanguino
BoliviaCarolina Girón Aguilar
PerúTeresa Ruiz Diaz Luna Pizarro
BoliviaCarlos Molina
BoliviaEl impacto tangible de la ciencia y la tecnología en el campo
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