El cambio climático amenaza a la agricultura regional
Se estima que en los próximos 40 años la población en ALC aumentará en 35%, mejorará el nivel de ingreso y crecerá la demanda de alimentos en un 50%. Para satisfacerla, deberá aumentarse la producción y la productividad pero con un uso racional de la tierra, el agua, y los recursos genéticos, favoreciendo el reciclaje de nutrientes y revirtiendo la degradación ambiental. Uno de los mayores desafíos para lograrlo es el cambio climático, que afecta la agricultura por el aumento de la temperatura promedio y la mayor frecuencia de eventos climáticos extremos como olas de calor, heladas, sequías e inundaciones.
Un intento de solución
Comisionado por FONTAGRO, el CATIE condujo un estudio que analizó y proyectó la producción agropecuaria y la demanda de alimentos en ALC, bajo diferentes escenarios climáticos y propone varias innovaciones tecnológicas e institucionales que promuevan la adaptación de la agricultura y ganadería al cambio climático, la mitigación de la emisión de GEI, la conservación de los servicios ambientales y la resiliencia de la agricultura familiar. Basado en fuentes documentales, en la modelación y en la opinión de 35 expertos de la región, convocados en tres reuniones virtuales, el estudio describe las posibles temperaturas y precipitaciones bajo un escenario moderado (RCP 4.5) y otro extremo (RCP 8.5) de cambio climático y cómo estos regímenes afectarían el área y la distribución territorial de trece cultivos propios de la agricultura familiar, cuatro cultivos industriales y cinco gramíneas y leguminosas forrajeras de las zonas tropical baja, templada y trópico de altura. Varios cultivos, como el arroz, banano, cacao, café, caña de azúcar, maíz y soya, no presentarían variaciones en sus áreas aptas actuales. Sin embargo, el frijol, la papa, el tomate y el trigo se muestran muy vulnerables y sus áreas actuales disminuirían significativamente al 2050 mientras que la piña y el sorgo serían beneficiados por los cambios en el clima. En general, habría un desplazamiento de los cultivos desde áreas que dejarían de ser aptas a otras que adquirirían condiciones climáticamente apropiadas. Las proyecciones se hicieron con el modelo ECOCROP que utiliza la disponibilidad de agua y temperaturas óptimas para el desarrollo vegetal. Para contrarrestar los efectos del cambio climático, particularmente sobre la agricultura familiar, se identificaron 23 innovaciones tecnológicas orientadas a mejorar la captura y uso del agua, la conservación y la fertilidad de suelos, el uso apropiado de la diversidad genética y el manejo racional de los recursos alimenticios para el ganado y de excretas y residuos de cultivos. Para cada innovación se señalan las zonas agroecológicas donde tienen mayor potencial de aplicación y de reducción de la vulnerabilidad, así como los beneficios esperados y los factores habilitadores de su adopción, entre ellos las políticas públicas y la reingeniería de los sistemas de investigación, que debe prestar tanta atención a la adaptación como a la mitigación de la emisión de GEI. la a con el r e Los organismos regionales podrían asumir las innovaciones propuestas por este estudio y aplicarlas en los programas y proyectos de investigación y desarrollo que se financien en la región y en el fortalecimiento las instituciones nacionales de investigación.









