LA RIOJA (Argentina) — Producir carne en ambientes áridos es un desafío que hoy se aborda con ciencia de vanguardia. El establecimiento ganadero "Loma Verde", ubicado en el Departamento Juan Facundo Quiroga, se ha convertido en un modelo de referencia dentro del proyecto "Más terneros, menos metano", una iniciativa impulsada por FONTAGRO y financiada por el Global Methane Hub (GMH).
Este proyecto busca transformar la ganadería tradicional mediante una planificación forrajera que permita no solo mejorar los índices productivos, sino también reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a través de un manejo más eficiente del ecosistema.
El Satélite como Aliado del Pastizal
A través de un trabajo conjunto entre especialistas del INTA y los productores José y Matías Lucero, se diseñó un diagnóstico forrajero que utiliza imágenes de los satélites SENTINEL II y MODIS. Esta tecnología permitió mapear las 2049 hectáreas del campo e identificar 5 sitios forrajeros clave, destacándose los "Bajos" y los "Bosques de algarrobo" como las zonas de mayor productividad.
Planificar con la "Lluvia Confiable"
Dado que la productividad en Los Llanos es extremadamente variable, el equipo técnico —integrado por Eduardo Olmos, Luis Guzmán, Matías López y Juan Agüero— aplicó el concepto de "lluvia confiable". En lugar de producir pensando en un año de lluvias abundantes, la receptividad ganadera se calculó sobre la producción que el campo puede garantizar el 75% de los años (620 kg/ha año).
Las Claves del Manejo: Más Terneros, Menos Metano
La propuesta de manejo para "Loma Verde" se estructura bajo principios técnicos que optimizan el ciclo biológico del animal y el descanso del suelo:
Carga animal conservativa: Se definió un esquema sostenible de 65 vacas y 7 toros, otorgando una flexibilidad que permite enfrentar sequías sin degradar el recurso.
Rotación y Descanso (Sistema 12/12): El campo alterna 12 meses de pastoreo y 12 meses de descanso total entre sus potreros principales, asegurando la recuperación de los pastos nativos.
Maternidad de precisión: Se utilizan potreros pequeños para la parición y sincronización, manteniendo allí a las vacas hasta que el ternero tiene entre 30 y 45 días. Esto reduce la pérdida de terneros y mejora la eficiencia del rodeo.
Control del Servicio: Los toros se mantienen separados de las vacas durante 9 meses al año, permitiendo un manejo nutricional diferenciado y un control estricto de los nacimientos.
Monitoreo en Tiempo Real: La transparencia es clave en este proyecto. Los datos mensuales de productividad desde el año 2001 hasta la actualidad están disponibles en una plataforma interactiva: Seguimiento Forrajero Loma Verde.
Infraestructura y Futuro Sostenible
Para consolidar este modelo el establecimiento planea inversiones estratégicas en infraestructura, incluyendo el refuerzo de alambrados para garantizar las rotaciones y obras de acueductos para optimizar el acceso al agua en los potreros de reserva.
Con el apoyo del proyecto, "Loma Verde" demuestra que la ganadería en zonas áridas puede ser una herramienta poderosa para la seguridad alimentaria y la mitigación del cambio climático, probando que es posible producir más terneros con un menor impacto ambiental.
Equipo de Trabajo:
INTA: Eduardo Olmos, Luis Guzmán, Matías López y Juan Agüero.
Establecimiento Loma Verde: José Lucero y Matías Lucero.
Financiación: Proyecto "Gran Chaco Ganadero: más terneros, menos metano" (GMH / FONTAGRO).











