La jornada inició con el acto inaugural, que contó con la participación de representantes del Gobierno Autónomo Descentralizado de Chimborazo, el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP), la Fundación Minga, Acción, Ruralidad y Cooperación (MARCO), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), el Centro Internacional de la Papa (CIP), el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y organismos de cooperación internacional. Durante sus intervenciones destacaron la importancia estratégica del cultivo de papa como motor del desarrollo económico, la seguridad alimentaria y el bienestar de miles de familias productoras del Ecuador, así como la necesidad de fortalecer la articulación entre investigación, innovación, cooperación y políticas públicas para impulsar un sector papero más competitivo y sostenible.
En el desarrollo del evento se presentaron conferencias magistrales orientadas a analizar el papel de la papa como un cultivo estratégico para la cooperación internacional y el desarrollo rural, las contribuciones de la cooperación española al fortalecimiento del sector, y el rol del INIAP en la generación y transferencia de tecnologías sostenibles que contribuyan a mejorar la productividad, la resiliencia y la competitividad de los sistemas de producción de papa.
Como parte de la agenda, los asistentes recorrieron los diferentes stands institucionales, donde conocieron proyectos de investigación, innovación y transferencia tecnológica enfocados en la agricultura sostenible, la conservación de recursos fitogenéticos, el manejo eficiente de los recursos naturales y el fortalecimiento de capacidades de los productores, evidenciando el trabajo articulado entre instituciones nacionales e internacionales para promover el desarrollo del sector agrícola.
En este espacio participó el proyecto FONTAGRO ATN/RF-21534-RG "Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en sistemas papa–pasto de Ecuador y Perú", el cual presentó los avances de investigación orientados a generar evidencia científica y desarrollar tecnologías que permitan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero sin comprometer la productividad de los sistemas agrícolas. Estas acciones contribuyen al fortalecimiento de la sostenibilidad de la producción de papa, favoreciendo la adaptación al cambio climático y promoviendo prácticas agrícolas más eficientes, resilientes y ambientalmente responsables en beneficio de los productores andinos.











