El proyecto deja varios resultados:
dos mesas territoriales frutícolas, en Chile y Costa Rica;
espacios de encuentro entre productores y emprendedores AgTech para impulsar nuevas soluciones;
una propuesta de Índice de Vulnerabilidad al Cambio Climático, el primero de su tipo para el sur de Chile y Costa Rica;
un modelo predictivo de adaptabilidad al clima, validado en ocho huertos;
cuatro artículos de extensión y dos tesis










