El proyecto validó los sistemas de alerta temprana en más de 29 unidades demostrativas y logró reducir en más de un 50% las aplicaciones necesarias, con beneficios ambientales y económicos frente al calendario fijo. En Chile, las aplicaciones bajaron un 65,6% y los costos un 67,7%, con rendimientos similares. Se recolectaron 528 muestras del patógeno en ocho países para construir un mapa genético latinoamericano. Además, se realizaron 63 talleres, seminarios y días de campo y dos simposios internacionales, con 2.761 personas capacitadas, el 42% mujeres. En Ecuador, los productores que reconocen las condiciones favorables para la enfermedad pasaron del 53% al 93%. Hoy, la herramienta tizon.inia.cl sigue disponible para los productores.
📄 Publicación: Informe final del proyecto (PDF)
🔗 Más información: Historia de impacto · Ficha del proyecto










