Una misión técnica del proyecto RECSO-Américas trabajó junto al Crop Transformation Center de la Universidad de Florida (UF/IFAS) para calibrar modelos de simulación que ayudarán a productores de cinco países a decidir qué, cuándo y cómo sembrar soja.
Cristian Vissani, líder del proyecto RECSO-Américas, y Marcos Murgio, integrante del equipo, ambos investigadores del INTA de Argentina, realizaron una visita técnica al Crop Transformation Center de la Universidad de Florida (UF/IFAS). El objetivo fue fortalecer la cooperación científica entre ambas instituciones y avanzar en el desarrollo de herramientas que apoyen la toma de decisiones en la producción de soja.
La misión forma parte del proyecto “Red regional para la evaluación de cultivares, reducción de brechas productivas y transferencia de innovación (RECSO-Américas)”, cofinanciado por FONTAGRO y ejecutado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA – Argentina), la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (AGROSAVIA), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA – Uruguay), el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA – Perú) y el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA). Participan como socios la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), el Instituto Nacional de Semillas (INASE) de Uruguay, Corteva Agriscience y la Universidad de Florida.
Durante la visita, Vissani y Murgio trabajaron junto al equipo de UF/IFAS liderado por Carlos Messina, director del Crop Transformation Center, e integrado por los investigadores Ignacio Hisse y Gustavo Visentini, en el análisis de los datos históricos de la Red de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO), que reúne información de ensayos de evaluación de cultivares. Con esa base, se avanzó en la calibración y validación del modelo de simulación DSSAT CROPGRO-Soybean para distintos grupos de madurez, mediante la interfaz GEM desarrollada por el equipo de la Universidad de Florida.
El trabajo mejorará la capacidad de los modelos para evaluar alternativas de manejo en diferentes ambientes, con énfasis en la elección de la fecha de siembra, el grupo de madurez y el cultivar. El enfoque incorpora la evaluación probabilística de las decisiones bajo incertidumbre climática, una condición clave en los sistemas productivos donde opera RECSO-Américas.
Los equipos acordaron un plan de trabajo conjunto para profundizar el estudio de la interacción entre genotipo, ambiente y manejo; estimar la ganancia genética; redefinir mega ambientes, y analizar las relaciones entre rendimiento, aceite y proteína. Como próximos pasos, el proyecto prevé generar recomendaciones de manejo por ambiente y desarrollar una plataforma digital que integre la información de RECSO-Américas. La iniciativa involucrará datos y equipos de Argentina, Uruguay, Paraguay, Perú y Colombia, y busca facilitar la transferencia de herramientas hacia productores y asesores.
La visita se enmarca en uno de los componentes principales del proyecto y consolida la cooperación técnica y científica entre los equipos nacionales de la red y la Universidad de Florida. Esta articulación permitirá que la información generada en los ensayos regionales se traduzca en recomendaciones concretas para productores y asesores de soja en las Américas.
“Desde FONTAGRO buscamos impulsar una visión de cooperación que conecte cada vez más a las instituciones científicas y tecnológicas del hemisferio occidental alrededor de objetivos comunes”, destacó Eugenia Saini, Secretaria Ejecutiva de FONTAGRO. “Articular las capacidades de América Latina y el Caribe con universidades y centros de excelencia de Estados Unidos y otros países nos permite complementar conocimiento, infraestructura y talento, fortalecer las capacidades de nuestros investigadores y acelerar el desarrollo y la transferencia de innovaciones hacia los productores. Este proyecto es un ejemplo concreto del tipo de alianzas científicas de largo plazo que necesitamos promover para enfrentar juntos los desafíos de la agricultura de las Américas.”

