El investigador Nicolás Ayub, del CONICET e INTA (Argentina) y líder del proyecto regional de FONTAGRO "Mayor producción agrícola con menor emisión de óxido nitroso", presentó avances de esta iniciativa durante el workshop internacional Navigating the Frontier: Regulatory Pathways for Agricultural and Environmental GEMs, organizado por el Innovative Genomics Institute (IGI) de la Universidad de California, Berkeley.
El encuentro reunió a científicos, reguladores, responsables de políticas públicas y representantes de empresas biotecnológicas para analizar el potencial de los microorganismos modificados genéticamente como herramientas para enfrentar algunos de los principales desafíos de la agricultura y el cambio climático.
En representación de América Latina, Ayub expuso avances del proyecto de FONTAGRO, que desarrolla bioinsumos basados en microorganismos genéticamente modificados con el objetivo de incrementar la productividad agrícola mientras reduce las emisiones de óxido nitroso (N₂O), uno de los gases de efecto invernadero con mayor potencial de calentamiento global. La iniciativa busca generar soluciones innovadoras que contribuyan simultáneamente a la seguridad alimentaria, la sostenibilidad de los sistemas productivos y la acción climática en la región.
La sesión científica reunió además a destacados especialistas internacionales. Carlotta Ronda de Innovative Genomics Institute (IGI), presentó herramientas para la ingeniería genética de microorganismos y microbiomas; Spencer Diamond (IGI), mostró estrategias para modificar el microbioma ruminal con el fin de reducir las emisiones de metano en la ganadería; y Florencia Ercoli de la Universidad de California, Riverside, compartió investigaciones orientadas a disminuir las emisiones de metano en sistemas arroceros mediante la interacción entre plantas y microorganismos.
Las presentaciones evidenciaron cómo las tecnologías de edición génica, particularmente CRISPR, están ampliando las posibilidades para intervenir procesos biológicos clave relacionados con la productividad agrícola y la mitigación de gases de efecto invernadero.
Tras las exposiciones, Jennifer Doudna, Premio Nobel de Química 2020 y fundadora de IGI, destacó el potencial de las aplicaciones ambientales y agrícolas de la edición génica para generar impactos de alcance global en el corto plazo. Asimismo, señaló que los trabajos presentados demuestran cómo CRISPR puede emplearse de manera innovadora para desarrollar soluciones frente a desafíos ambientales y productivos de gran relevancia.
La participación de Nicolás Ayub posicionó al proyecto de FONTAGRO como una de las iniciativas regionales de referencia en el desarrollo de bioinsumos de nueva generación. Su presencia en este foro internacional refleja la capacidad científica de América Latina para contribuir con soluciones tecnológicas basadas en evidencia que permitan producir más alimentos con menor impacto ambiental.
El proyecto "Mayor producción agrícola con menor emisión de óxido nitroso" es financiado por FONTAGRO y reúne a instituciones de investigación de la región para impulsar innovaciones que fortalezcan la competitividad del sector agropecuario, reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero y promuevan una agricultura más resiliente y sostenible.

