El proyecto “Cooperación regional en agricultura regenerativa: medición de impactos, innovación tecnológica y difusión del conocimiento”, respaldado por FONTAGRO y ejecutado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria INTA - Argentina, el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria IPTA - Paraguay y la Fundación ArgenINTA, en asocio con el Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA - Chile, el Instituto Nacional de Innovación Agraria INIA - Perú y Bayer Crop Science, inició sus actividades con una primera reunión en Alto Paraná, Paraguay. El encuentro estuvo orientado a sentar las bases para la implementación de prácticas regenerativas y la generación de evidencia que contribuya a su escalamiento regional.
El 8 de septiembre se realizó en la Fazenda Almeida, en Cedrales, Alto Paraná, la primera reunión de esta iniciativa de cooperación técnica internacional, que busca contribuir al desarrollo de sistemas productivos más sostenibles, resilientes y rentables en la región. Para ello, el proyecto toma como referencia la experiencia de Bayer Forward Farming para desarrollar y evaluar soluciones adaptadas a las condiciones productivas de Argentina y Paraguay.
Durante la jornada se presentaron los objetivos y alcances del proyecto, así como el protocolo de manejo regenerativo que orientará las actividades a campo. También se generó un espacio de intercambio entre investigadores, productores y profesionales, seguido de una recorrida por el establecimiento, que permitió conocer en terreno las prácticas y tecnologías vinculadas con el enfoque regenerativo.
La reunión contó con la participación de autoridades y representantes de las instituciones involucradas, entre ellos Nicolás Bronzovich, presidente del INTA de Argentina; Edgar Esteche, presidente del IPTA de Paraguay; Eugenia Saini, secretaria ejecutiva de FONTAGRO; Hernán Passini, CEO de Bayer; Santiago Alberto Derqui, Director Ejecutivo de la Fundación ArgenINTA; Marcelo Beltrán, líder del proyecto, y representantes de los establecimientos productivos participantes.
El proyecto contempla la implementación de pilotos en fincas de productores, donde se evaluarán prácticas como las rotaciones diversificadas, los cultivos de cobertura, la agricultura digital de precisión y la incorporación de nuevos cultivos. Estas experiencias permitirán medir indicadores productivos, ambientales y de sostenibilidad, generando evidencia científica que contribuya a identificar las alternativas más efectivas para diferentes realidades agroecológicas.
Además de la experimentación a campo, la iniciativa busca fortalecer el diálogo entre los sectores público y privado, desarrollar capacidades mediante capacitación y extensión, y consolidar redes de productores y profesionales.
De esta manera, la cooperación entre Argentina y Paraguay busca no solo evaluar los beneficios de la agricultura regenerativa, sino también generar metodologías y conocimientos que puedan ser replicados y escalados en otros territorios de América Latina y el Caribe.
Conoce más sobre este proyecto, que apunta a contribuir a una agricultura con mayor productividad y rentabilidad, al tiempo que favorece la salud de los suelos, la reducción de la huella ambiental y la conservación de la biodiversidad, aquí.

