
La agricultura enfrenta un gran desafío para las próximas décadas. Se necesitará incrementar la productividad en un 60% para satisfacer la demanda alimentaria de una creciente población mundial que alcanzará su máximo en el año 2050
En la propuesta participan la Universidad Austral de Chile, Universidad de Buenos Aires, Universidad de la República Oriental del Uruguay, Universidad Nacional de Agricultura y Federación Uruguaya de Grupos CREA
La plataforma reunirá en un único punto de acceso los resultados de los tres frentes técnicos, con una interfaz pensada para el productor y el asesor y no para el especialista en modelación. Ofrecerá una herramienta interactiva para seleccionar cultivares y fechas de siembra según las condiciones térmicas y de fotoperiodo de cada ambiente, sustentada en los modelos CRONOS calibrados con datos climáticos históricos de la base POWER de la NASA y validados con datos fenológicos independientes. Incorporará además información sobre estrategias de manejo para reducir las brechas de rendimiento, identificadas a partir de los registros de las organizaciones de productores asociadas, y la estimación de la huella de carbono de los sistemas mediante la calculadora Cool Farm Tool, que permite distinguir qué factores del manejo concentran las emisiones.

"Intensificación sostenible se logra con tecnologías de gestión de cultivos que aumentan la productividad sin efectos adversos sobre los recursos naturales, mejorando la resiliencia al cambio climático y la eficiencia en el uso de insumos"— FAO
Los primeros resultados ya están disponibles: el modelo CronoCanola, de uso gratuito, incorpora 14 nuevos cultivares de colza y 2 de carinata, y permite elegir cultivar y fecha de siembra en Argentina y Uruguay con información actualizada sobre la duración del ciclo y el riesgo de heladas o golpes de calor. En los cuatro países se condujeron 12 ensayos con siembras escalonadas de trigo, cebada, colza, frijol, maíz y arroz, que servirán para extender estos modelos a nuevos cultivos y a Chile y Honduras. Una cámara de crecimiento permite medir cuánto frío necesita cada cultivar para florecer, un dato clave en inviernos templados. Al cierre, la plataforma ofrecerá además estrategias para reducir las brechas de rendimiento y la huella de carbono, y quedará como bien público de libre acceso, con un tutorial y talleres de capacitación en cada país.