
Conservación, mejoramiento genético y uso sostenible de bovinos criollos en Colombia, Panamá, Perú y Venezuela para reducir emisiones de metano y fortalecer la resiliencia climática de la ganadería.
Las razas bovinas criollas de América Latina poseen ventajas comparativas únicas para el trópico, como tolerancia al calor, fertilidad y resistencia a enfermedades, siendo vitales para la resiliencia ganadera. Sin embargo, la introducción de razas exóticas ha desplazado progresivamente a estas poblaciones adaptadas, disminuyendo su uso productivo. Al mismo tiempo, el sector ganadero enfrenta el desafío urgente de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Ante esta situación, las razas criollas representan una alternativa estratégica para mantener la seguridad alimentaria y mitigar el impacto ambiental frente a la incertidumbre climática.
Rescatando y potenciando la genética bovina criolla para una ganadería baja en emisiones.
El proyecto, ejecutado por una alianza entre Colombia, Panamá, Perú y Venezuela, tiene como objetivo fortalecer la gestión sostenible de los recursos genéticos de bovinos criollos. La iniciativa busca establecer un plan integral para la conservación, recuperación y uso de estas razas, promoviendo su mejoramiento y difusión masiva. Además, generará una línea base regional de emisiones de metano e identificará marcadores genómicos clave para fomentar sistemas productivos eficientes, responsables y climáticamente inteligentes.
La solución integra herramientas modernas de caracterización genómica y evaluación genética para diagnosticar el estado poblacional del ganado criollo. Esto permite estimar parámetros genéticos e identificar individuos con características superiores de crecimiento y adaptación. Con esta información, se implementan acciones de criopreservación y uso de material genético seleccionado para incrementar la variabilidad del rebaño. En paralelo, se implementa un esquema innovador para medir las emisiones de metano en condiciones reales utilizando dispositivos de sensores remotos. A partir del genotipado de los animales evaluados, se realizarán análisis para asociar las bajas emisiones con genes específicos y rutas metabólicas, permitiendo seleccionar reproductores más eficientes.

"“La biodiversidad es la base de la agricultura. Su mantenimiento es esencial para la producción de alimentos y otros bienes agrícolas, así como para los beneficios que estos proporcionan a la humanidad.”"— FAO - 1999
Frente al riesgo de pérdida de genética criolla y las altas emisiones del sector, el proyecto logrará conservar estas poblaciones y aumentar su valoración económica en los sistemas productivos. Se generará la primera línea base regional de emisiones de metano para bovinos criollos, estandarizando su método de medición. La identificación de genes asociados a una menor producción de metano facilitará la selección de animales limpios, reduciendo la huella de carbono de la ganadería. La iniciativa beneficiará directamente a más de 2.000 personas e indirectamente a 10.000, mejorando los índices productivos de los rebaños y fortaleciendo las capacidades técnico-científicas de la región para transitar hacia un modelo más resiliente.
