
Una estrategia de valorización territorial para el estudio técnico y la generación de capacidades, hacia la diferenciación de cacaos finos y de aroma, de origen mesoamericano, mediante la promoción de Indicaciones Geográficas (IGs).
Indicaciones Geográficas para el Cacao en Mesoamérica
El proyecto dinamiza los territorios y promueve cacaos de regiones de prestigio mediante estudios multidisciplinarios que protegen el patrimonio biocultural e impulsan la innovación. De alcance regional mesoamericano, la ejecución técnica avanza con mayor profundidad en Costa Rica y Honduras, donde se articulan organizaciones de productores y actores de la cadena de valor. En colaboración con socios académicos internacionales, la solución integra la diversidad genómica mediante secuenciación de genoma completo, el análisis quimiométrico de compuestos volátiles y el perfil sensorial por región. Estos estudios, en desarrollo, muestran que las dimensiones tangibles no bastan para diferenciar el origen: la calidad se construye también desde lo cultural y social, y las prácticas poscosecha forman parte del terroir. Por ello se incorporan dimensiones intangibles en la argumentación de las IGs, se facilita la conformación de Consejos Reguladores y se articula una plataforma de cooperación nutrida por modelos que vinculan las figuras de calidad con el turismo territorial.

"Los sistemas de cacao manejados por agricultores en Centroamerica conservan una diversidad genética distintiva, hasta ahora no caracterizada apropiadamente en las colecciones globales de referencia. "— Herrighty et al., Genomic sampling and population structure of farmer-maintained varieties reveal previously uncharacterized diversity of Theobroma cacao L. in Costa Rica. bioRxiv (2026)
Frente a un contexto en el que los cacaos finos y de aroma de Mesoamérica permanecían subvalorados y sin mecanismos de diferenciación, el proyecto ha generado las primeras evidencias técnicas que vinculan la calidad con el territorio: un estudio del marco legal regional de Indicaciones Geográficas, mapas que delimitan las regiones de prestigio, y avances en la caracterización genómica, sensorial y quimiométrica del cacao. La caracterización genómica documentó una diversidad local distintiva, no representada en las colecciones globales, y confirmó la persistencia de germoplasma criollo ancestral mantenido por los agricultores. Además, se reconceptualiza la calidad de origen como una construcción técnica, cultural y social, y se fortalecen las capacidades organizativas y las redes de actores hacia la futura conformación de Consejos Reguladores. Así, las comunidades empiezan a reconocer y valorar la singularidad de su cacao.