
La producción de alimentos ha aumentado significativamente en los últimos 20 años en respuesta al crecimiento de la población. Este fenómeno ha tenido un impacto particularmente relevante en los países de las Américas debido a su alto potencial agrícola. Sin embargo, mantener esta productividad y promover su desarrollo dependen de los efectos de la variabilidad climática y de las estrategias para enfrentarlo. Implementar prácticas agronómicas basadas en la gestión eficiente del nitrógeno considerando su fuente, dosis, momento y lugar de aplicación (N4Rs) es un estrategia clave de adaptación y mitigación que no solo mejora la eficiencia en el uso de este nutriente, sino que también reduce sus pérdidas al ambiente, incluidas las emisiones de óxido nitroso, un potente gas de efecto invernadero.
Francisco Salazar, líder del proyecto "Optimizando el uso de nitrógeno, mayor producción y menor impacto (N4R)", compartirá avances e impacto de su investigación.