Los consumidores de la región de América Latina, el Caribe y España son cada vez más exigentes a la hora de elegir sus alimentos.
Los alimentos orgánicos son cada vez más demandados y las dietas de los consumidores incluyen cada vez más verduras y frutas, entre otros alimentos saludables, más nutritivos y naturales. Asimismo, también encontramos los alimentos funcionales que contienen propiedades antioxidantes, o los que ayudan con los procesos inflamatorios, o los que ayudan a reducir el colesterol. Están los que contienen proteínas, y los que aportan sustancias nutritivas que proporcionan beneficios a la salud, ya sea de forma natural o por vía de la fortificación.
Los rubros con mercados más promisorios son las frutas tropicales, el café, el cacao, la quinoa, los aceites esenciales, la acuicultura, y los vinos, entre otros.
Instituciones de investigación agropecuaria de 15 países de la región reunidos por FONTAGRO, un mecanismo de cooperación para la innovación de la agricultura familiar, trabajan en innovaciones, junto a productores y agricultores, para el desarrollo de distintos productos con el objetivo de crear alimentos saludables, a partir de productos locales. Nuevas tecnologías como variedades de arroz resistentes a las plagas, producto del cambio climático, o el rescate y mejora de productos de alto valor nutritivo como el tarwi, un super alimento de la zona andina o nuevas variedades de avena que ayudan a controlar el colesterol, son sólo algunas de ellas.
Para conocer más sobre estas innovaciones presentamos a continuación nueve iniciativas de alimentos saludables basados en productos locales:
ARGENTINA
MIEL DE CALIDAD CERTIFICADA

Se desarrollaron mieles diferenciadas con certificación de calidad, trazabilidad desde el apiario e identidad de origen en Argentina, Costa Rica y República Dominicana. De ese modo los consumidores pueden acceder a un producto de alta calidad tal como fue elaborado por las abejas.
SUPLEMENTOS DIETARIOS EN BASE A PROPÓLEOS
En Argentina se desarrolló un suplemento dietario en base a propóleos, resinas de árboles o sus savias, procesadas por las abejas y utilizadas para proteger el interior de las colmenas. Se demostró que son ricos principalmente en ácidos fenólicos y chalconas, micronutrientes presentes en los vegetales con múltiples propiedades benéficas para la salud. Estos suplementos tienen capacidad antioxidante al evitar el deterioro de las membranas biológicas, propiedades que podrían ayudar en la prevención del cáncer o enfermedades cardiovasculares e inhibir procesos inflamatorios. Los nuevos desarrollos son producto del trabajo conjunto de apicultores que ya aplican las tecnologías del proyecto, con organismos públicos como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, la Universidad Nacional de Tucumán y Conicet (INBIOFIV).
Nombre del proyecto: “REDLAC. Plataforma para consolidar la Apicultura como herramienta de desarrollo en America Latina y El Caribe.” Proyecto FONTAGRO
Investigador: Enrique Bedascarrasbure, INTA Argentina.
BOLIVIA
UN SUPERALIMENTO LLAMADO TARWI
En Bolivia y Ecuador, se encuentra el lupino o tarwi (Lupinus mutabilis Sweet), un cultivo originario de la región andina, que fue rescatado y mejorado para convertirse en un “super alimento”. El poblador andino cultiva esta leguminosa desde épocas preincaicas para balancear su alimentación junto a la papa, maíz y quinua. Algunos vestigios de semillas de tarwi se han encontrado en tumbas de la Cultura Nazca (100 – 800 D.C.). Es considerado una fuente de alto valor proteico ya que contiene lisina, un aminoácido necesario para la absorción del calcio. Es rico en calcio y fósforo, y contiene en promedio un 44 % de proteínas, 15% de calcio y 10% de hierro.
Sin embargo, la baja producción del tarwi en la región andina se atribuye a múltiples factores, siendo el más importante la falta de variedades mejoradas para las diferentes condiciones agroecológicas, por lo que se considera un cultivo olvidado. Un proyecto de FONTAGRO promueve la reinserción de esta leguminosa a través de la investigación en el manejo del cultivo, el mejoramiento de los suelos y su uso para alimentación local, así como nuevas oportunidades de mercado que beneficien a las familias.
A partir del saber local de las madres de familias de las comunidades andinas, se desarrollaron alimentos y un recetario de comidas tradicionales con tarwi como sopas, estofados, ensaladas. También existen productos elaborados con harina de tarwi, como galletas, pan, tortas, palillos y refrescos.
Nombre del proyecto: “Cultivos andinos olvidados,” Proyecto FONTAGRO
Investigador: Pablo Mamani, PROINPA, Bolivia.
CHILE
SUPER QUÍNOA CHILENA RESISTENTE AL FRIO, CALOR, PLAGAS Y SEQUÍA
Nombre del proyecto: “Fitomejoramiento de quínoa”
Investigador: Cristian Alfaro, INIA Chile.
COLORANTES NATURALES A PARTIR DE PAPA Y CAMOTE: UNA REVOLUCIÓN PARA LA INDUSTRIA ALIMENTARIA
Dado el conocido efecto adverso asociado a algunos colorantes artificiales, ha crecido el uso y búsqueda de colorantes de origen natural, que han experimentado una tasa de crecimiento del 8,4% anual. En un trabajo desarrollado en 2013-2014 se identificaron 14 familias de papas y en 2017 se identificaron 4 variedades de uso comercial con pulpa de color morado. En este caso se trata de papas con un alto rendimiento por hectárea y altos niveles de pigmento morado. Del mismo modo, se introdujeron 20 genotipos de pulpa naranja colectados en Chile y 35 genotipos de camote, de los cuales 14 se adaptaron a la zona central de Chile. Todo ello con el propósito de generar alternativas para el desarrollo de colorantes 100% naturales para la industria alimentaria.
Nombre del proyecto: “Obtención de pigmentos naturales competitivos a partir de materia prima nacional (papa y camote) para mejorar la competitividad y sustentabilidad de la industria de colorantes naturales en Chile para el uso de la industria alimentaria”.
Investigador: María Teresa Pino, INIA Chile.
AVENA QUE AYUDA A CONTROLAR LA GLICEMIA Y EL COLESTEROL
Nombre del proyecto: Nueva variedad de avena Júpiter-INIA Chile
Investigador: Mónica Mathias.
COLOMBIA
Aprovechamiento de los Frutales Andinos
Otro proyecto de FONTAGRO se propuso mejorar la calidad de frutas y la productividad de cultivos, por medio de la producción inocua, libres de pesticidas, utilizando buenas prácticas en cultivos de mora, tomate de árbol, guayaba o lulo y buscó formas de comercializarlos para llegar frescos al consumidor final. También planteó la fabricación de distintos productos de consumo a partir de estas frutas, como pulpas, mermeladas, barras de fruta, jugos y néctares, entre otros. Con el uso de la parte comestible de la fruta, sus semillas y sus cáscaras (o pieles) se desarrollaron productos nutritivos y saludables como barras (snacks), deshidratados, tisanas y rellenos para pastelería, con un alto contenido en fibra y de moléculas bioactivas (moléculas con propiedades antioxidantes, antihipertensivas, antitumorales, antienvejecimiento, que cumplen funciones en el cuerpo humano para mantenerlo saludable). En el marco de este proyecto se fabricaron, además, productos intermedios para aromatizar, saborizar y enriquecer con bioactivos los alimentos. Para ello, los científicos trabajaron en certificar predios de productores, capacitando a más de 1276 personas en el tema.
Nombre del proyecto: “Modelo de plataforma de aprovechamiento integral, adición de valor y competitividad de frutales comerciales andinos”. Proyecto FONTAGRO
Investigador: Carlos Eduardo Orrego. Universidad Nacional de Colombia.
(VIDEO)
HONDURAS
Frijol y maíz biofortificados
En el caso de Honduras, entidades públicas de investigación están desarrollando e identificando distintas variedades de maíz con alto contenido en zinc, y frijol con alto contenido de hierro y zinc. En el caso de frijol, se ha desarrollado una semilla de la variedad “Honduras Nutritivo”, que se caracteriza por su valor nutricional debido a su alto contenido de hierro (53% más), y de zinc (54% más). El zinc es un mineral que los niños necesitan para su desarrollo intelectual, auditivo, crecimiento y el conocimiento. El maíz que se distribuye entre las familias beneficiarias son las variedades biofortificadas ‘DICTA 02’ y ‘DICTA 03’ y también las de alta calidad proteica (QPM), ‘Olanchano’ y ‘Lempira’, que contienen más zinc.
Esta variedad de frijol “Honduras Nutritivo”y las variedades de maíz son los primeros materiales con alto contenido de zinc liberados en Honduras, con el apoyo del programa HarvestPlus, CIAT, Universidad Zamorano y el CIMMYT.








